miércoles, 19 de diciembre de 2012

Dance me to the End of Love...

Me cautivo tu piel en contrastante con el vestido blanco que traías aquella noche.Te vi llegar de puntitas a mi lado desde alguna mesa escondida en aquel salón frió. Fue tu sonrisa la que me provoco y tu mirada la que me condeno. No solo deseaba bailar eternamente la danza del amor, sino tomarte de la mano en ese instante y escaparnos entre estrelladas fugaces. Fue en un instante que nuestras miradas se encontraron y el deseo tomo mi mente por rehén. En un parpadeo, existía en mi mente solamente una idea; convertirte en verbo, pretérito de placer, deseando que el fuego consumiera nuestro cuerpos a ritmo de vals...


viernes, 30 de noviembre de 2012

el Orinonauta...


Estoy soñando tu rostro, acentuado por un par de labios carmín y sabor cianuro, observo tu nariz chata y me percato de la intensidad con que me miran ese par de ojos miel y siento como si fueran mil espinas de rosas que se clavan lentamente una a una en mi corazón.

Estoy soñando tus senos, como un par de limones adornan tu pecho, los cuales me invitan a jugar con ellos como cuando era un crío.

Estoy soñando tus piernas, fuertes y torneadas, que nacen de tus glúteos firmes donde me gusta tomarte cuando hacemos el amor.

Estoy soñando tus brazos, largos y delgados, como inician en tus hombros y terminar en tus manos que disfrutan tanto de recorrer la orografía de mi cuerpo, noche tras noche.

Estoy soñando tus manos tibias, delicadas pero ásperas por las horas y horas que dedicas a las labores domesticas de un hogar del cual no soy un extraño y en el cual compartes tu cama como otro hombre, alguien que ya no amas.

Estoy soñando como aprietan tus caderas, como fluye el fuego de tu amor por mis entrañas, como mi corazón retumba en mi pecho para luego en un suspiro caer rendido a tu lado.

Estoy soñando como tu piel suave y blanca como la nieve se vuelve mi cobijo en mis noches frías, para luego dormir levemente sino antes escuchar en mi oído tu dulce vos diciéndome; te amo....

jueves, 15 de noviembre de 2012

la Carta en Blanco...


12 de Mayo de 1546

Desde hace ya varios años ininterrumpidos, escribo continuamente en mi diario. Normalmente son entradas a capricho, tanto noches tristes como días soleados, donde el impulso de la necesidad impetuosa de plasmar mis ideas en papel, recorren desde mi mente, pasando por mi cuerpo hasta las manos que graban con tinta negra el papel que yace sobre mi escritorio, ubicado en un rincón de mi pequeña habitación.

20 de Septiembre de 1547

Ya son varios años desde que no he recibido respuesta a ninguna carta que te he enviado. Se que muchas de ellas están escritas en varias personalidades y encriptadas de mensajes ocultos. Muchas de ellas muestran las diferentes facetas por las que he pasado a lo largo de mi vida; resignación, ira, tristeza, melancolía, pero a pesar de todo a un existe la esperanza de que algún día el cartero me entregue tu tan ansiada respuesta.

30 de Abril de 1549

Hoy decidí hacer algo diferente. Después de percatarme que mis tantas cartas hablaban de mi sentir por ti, de los reproches que hacia a tu silencio sepulcral, de tu indiferencia hacia mi dolor y de tu desprecio hacia el amor que te he ofrecido mas de mil veces.

Lo que hice fue tomar una hoja de papel en blanco, la doble y la metí en un sobre. Espere que entendieras que ya no tenia mas que escribirte, ya no existía mas reproche y sobre todo ya no deseaba que la respondieras. La firme como siempre y la deposite en la oficina de correos. Cuando regrese a casa, mi corazón apretaba mi pecho y caí rendido a los encantos de mi cama.

Viniste a mi en sueños. Te tome del rostro y contemple largamente tus ojos. Sentí como el tiempo se congelaba y bese sus labios. Poco a poco pude sentir como iba acabando el sueño, como todo a mi alrededor de derrumbaba, como aquel lugar mágico se lo llevaba el viento. En eso vino una ola que se alejo de mi, te tome de la mano, pero no fue suficiente y antes de irte pude ver que me decías algo con tus labios pero no había sonido. Trate de entender pero en ese instante desperté.

10 de Diciembre de 1564

El día de hoy es mi cumpleaños 29. La familia a crecido y se prepara para darme una fiesta sorpresa para celebrar ya mis casi 30 años. Antes de salir a la calle para hacer mi usual recorrido matutino, me tope en la puerta una carta y por un momento mi corazón se detuvo. La recogí con dificultad pues mi mano temblaba y la contemple largo tiempo.

Después de estar sentado a la orilla de la ventana, suspire, cogí la carta y la tire al fuego de la hoguera que la consumió lentamente. Suspire por ultima vez y salí de casa. Con mi andar lento, lo único que podía sentir era la levedad de mi cuerpo y sonriendo entendí que no ya no había mas que escribir, que ya no había mas que explicar, que ya no había mas que entender.

Con las lagrimas en mi rostro tome las cenizas y las sembré en mi huerto. Después de tanto años siempre desee que escribieras en la hoja blanca todo lo que querías decirme y nunca pudiste. Al final lo que hice fue dejar que tu recuerdo se convirtiera en una flor para poder admirarla diario desde mi ventana.

martes, 13 de noviembre de 2012

el Naufragio...


Con el frío viento de Febrero, mi nave llego a tierra por primera vez desde hace ya un lago y agotador viaje. Maravillado entonces  quede al ver como ante mis ojos crecían los detalles sutiles de tu fisonomía que se desvestía a cada ola que me empujaba hacia ti. 

Eran tus colmados y tupidos bosques que cubrían tus tierras. La arena color nácar de tu piel al descubierto que se baña con el cálido mar de antillano que te rodea. Al ver tan imponente belleza, no pude hacer más que saltar de la borda y mientras mis lágrimas se bañaban en el mar, nade tan lentamente que el solo empuje de las olas fue el que me llevo poco a poco hacia tus playas. 

Embriagado por el mar que no quería que lo dejara, me erguí para salir del mal azul turquesa que con su oleaje hipnótico me decía que volviera. Lo único que me ayudo a salir fue la intriga y curiosidad que me causo tu aparecer de entre kilómetros y kilómetros de mar en mi horizonte. 

No me importaron las noches que pase escuchando historias de marineros que contaban acerca de estas islas, donde habitan hombres de piel de bronce. No hice caso a las avisos de miles de navieros que advertían de los peligros de dichas islas, de los hombres que habitan en ellas y sobre todo de las costumbres que para muchos parecen barbarás ante la modernidad de los ojos de muchas sociedades de occidente. 

Mucho escuche hablar de sus rituales y misterioso vivir, pero eso no escarmentó a mi corazón para anhelar llegar al momento donde me encuentro.

A paso titubeante y con la resaca del mar, caí desplomado ante tus playas desiertas para desear morir en ellas...

jueves, 25 de octubre de 2012

la Habitación...


Photo: The room...
Existe una pequeña habitación en un segundo piso donde actualmente me hospedo. No me percate de su existencia, hasta que un día tomando un tinto en el jardín trasero mientras perseguía nubes con la mirada, deslumbre en un segundo piso un habitación con una gran vista.

Inmóvil ante la belleza del instante, observe como la curiosidad recorría mi cuerpo, para luego crear en mi el deseo de entrar en aquel pequeño lugar. No tarde mucho en ponerme de pie y pedí permiso al casero para poder subir a conocer el lugar.

Una vez que abrí la puerta, subí por una pequeña escalera de madera cubierta por una carpeta roja ya algo pisoteada y viaja por el tiempo. Al llegar al primer nivel encontré una pequeña cama pegada a la pared,en medio colgaba de la pared un espejo y a su lado le acompañaba una minúscula mesa de madera con dos sillas sin mucho adorno.

Para llegar por fin al segundo nivel, subí por una escalera de caracol algo debilitada por el tiempo. Al final de la escalera se encontraba una cama grande, cubierta con unas sabanas que invitaban a cualquier viajero a dormir eternamente en ellas. Pero eso no fue lo que mas me sorprendió, sino la vista de la ciudad que se presentaba ante mis ojos a través de una ventanal que abarcaba una de las cuatro paredes de la habitación.

No pude evitar como el cansancio se apoderaba de mi y decidí recostarme sobre la suave cama para mirar el techo de madera. El frió hacia mas acogedor el escenario y cerré los ojos por un instante. Tan solo fue un parpadeo, pero al abrir los ojos me di cuenta que la noche se había apoderado del día.

De entre la inmensidad de la oscuridad de la noche, me sorprendió una mano suave y cálida que acariciaba mi rostro. Vacile en voltear y solo escuche un susurro en el oído que me decía que cerrara los ojos por un instante. 

Cuando los abrí estabas tu encima de mi, observándome con tus ojos atentamente, mientras la respiración me faltaba y mi pulso se aceleraba. por mi mente no pasaba ningún pensamiento y lo único que podía sentir es como el deseo se apoderaba de mi mente.

Te tome entre mis brazos, acariciando lentamente tu cuerpo con mis manos que conocían a la perfección  cada centímetro de tu piel. Mis labios tocaron tus mejillas y rondaron tu rostro hasta encontrar tus labios sabor a higo maduro.

Mientras la noche avanzaba, nuestros cuerpos danzaban al son del sedeo y haciendo el amor una y otra vez, no dijimos ni una palabra dejando que nuestras almas hablaran para el encanto de la luna llena.Poco a poco sentí como la ansiedad y la tristeza dejaban de atormentar mi corazón.

Cazado y disfrutando del éxtasis, tome un descanso para mirar las luces de la ciudad y mientras el cigarrillo se agotaba, admiraba tu cuerpo entre las sabanas blancas. Tome un respiro profundo para deleitarme del dulce olor a rosas del lugar y cerré los ojos por un instante.

Cuando abrí los ojos nuevamente y me encontré al pie de la escalera, era de día y yo desconcertado deje salir un suspiro para luego dar la vuelta, salir de la habitación y resignarme a pensar que todo había sido un dulces sueño.

miércoles, 24 de octubre de 2012

el Bañero...

No tarde mucho en despertar, pues la dulce luz del ida se filtraba por aquel tragaluz que se encuentra en el techo de la recamara. 

Las sabanas calientes por el calor de mi cuerpo me invitan a quedarme mas tiempo, pero dentro de mi crece la necesidad de salir a recorrer las intrincadas calles que forman parte de ti ciudad.

Sin causar el menor ruido para no despertar a los demás huéspedes  me escabullí en puntitas y sigilosamente recorrí el pasador que asegura la puerta de la habitación.

 Tras abrirme paso por la puerta del baño y cerrarla tras de mi, me aliste rápidamente para tomar el delicioso baño de cada mañana.

Las cuatro paredes blancas, con un piso cerámico rojizo y una pileta labrada en piedra conformar el peculiar escenario que ante mis ojos se deslumbra. Las llaves de la regadera muestran los años de uso continuo y una colorida cerámica adorna el lugar. Giro las llaves y dejo el agua correr esperando a que caliente.

Dejando mi ropa atrás bien acomodada en una silla blanca, contemplo mi cuerpo desnudo en un pequeño espejo que se encuentra sobre el lavabo que apenas se sostiene por gracia divina. Tras unos instantes de contemplación, recuerdo los momentos que pasaba a tu lado contemplando el reflejo de mi rostro a través del espejo de tus ojos pardos como si fuera ayer. No puedo evitar sentir como se encoge mi corazón y rápidamente mojo con agua fría mi rostro.

Una vez que el vapor empieza a empañar el espejo, meto mi mano para checar la temperatura y ajusto al grado que es agradable para los sentidos. Tras recorrer el agua mi cuerpo y relajarlo, siento como la tranquilidad recorre mi cuerpo. 

Cerrando los ojos por unos instantes, sentí tu mano recorrer mi cuerpo, como acariciabas mi amplia espalda y besabas lentamente el camino que lleva del cuello a mis piernas. Luego sentí tu cuerpo junto al mio y como el agua se volvía nuestro cómplice de nuestro instante. Tomaste mi pecho con tus manos y con tu suave vos me susurraste al oído "sigue adelane..."

Con lagrimas en mis ojos, me voltie para ver que tu recuerdo se esfumaba con el aire que fluía de una pequeña ventana en el techo. Rápidamente me aliste, tome un tinto y salí a la calle para empezar un día mas.




jueves, 11 de octubre de 2012

el Plan

Muchos de nosotros tenemos o vivimos bajo los lineamientos de un plan. En este caso un plan es un método creado por el hombre y para el hombre, con el cual pretendemos trazarnos una serie de pasos estructurados en base a objetivos para alcanzar una meta concretamente definida.
Entonces podríamos decir que el hombre tiene un plan para todo; un plan de carrera, un plan financiero o hasta un plan maestro para conquistar al mundo o a una dama. ¿Qué seria de nuestra existencia si no tuviéramos un plan? ¿Si los Españoles no hubieran tenido un plan diseñado por Cristobal Colon para llegar a Asia por medio de una ruta mas económica y rápida?, tal vez no estaríamos aquí.

¿Podría ver el hombre su existencia como obra de la causalidad?, creo que no. Imaginen el caos que podría causar en la humanidad y la propia estructura de nuestra cosmovisión. La sociedad como estructura económica, ideológica y social, dejaría de tener sentido. Y no pensemos que pasaría con la religión, imaginar que Dios no tiene un plan maestro para cada uno de nosotros. No seriamos capaces de seguir viviendo, todo concepto social caducaría y ante nuestros ojos veríamos el colapso de nuestro mundo como lo conocemos.

Tal vez el plan no esta definido en cada ser humano, muchas veces el plan esta implícito en la definición o determinación de un objetivo. Mucha gente tiene como objetivo ser feliz, tal vez no sabe como ser feliz, pero esta predeterminado socialmente que para ser feliz uno debe ser bueno, colaborar con su sociedad, respetarla, ser buen vecino, no desear a la mujer de tu prójimo, respetar y honrar a tu padre.

Viéndolo desde esa perceptiva, pareciera como si ya estuviera definido socialmente cual debe ser los pasos que tengo que tomar para alcanzar dicho objetivo; estudiar, ser un buen amigo, trabajar en un prestigiosa empresa, ir a misa los domingo, etc., etc. y etc.

¿Pero que pasa cuando cierto día nos levantamos y sentimos que estamos viviendo una vida previamente definida?, ¿Que pasa cuando día tras día sentimos agonicamente que estamos ante una vida rentada, organizada y asignada por alguien mas? y aun mas frustrante, ¿Qué pasa cuando sentimos en los labios la amargura de una vida insipiente y que poco nos llena espiritualmente, dejándonos vacíos?

Después de rondar continuamente en una búsqueda existencial que nos lleva a falsas puertas como lo son el alcohol, el sexo, las drogas y hasta religiones exóticas. Cierto día, te das cuenta que no puedes cambiar el destino que fue elegido para ti y lo aceptas, decides vivir una vida en miseria y esperando resignado a sucumbir a ese plan definido para ti.

Paradogicamente, llega a tu vida rutinaria una persona o algo que lo cambia todo, alguien que con cierta ligereza te muestra que lo mas importante en la vida no es llegar, sino vivir el momento. Lo importante cabe mencionar, exponiéndome a ser señalado de hereje, no es llegar al cielo, sino como fue que llegaste. Saber y poder mirar a Dios que es el reflejo del alma y poder decir que viviste en presente, que viviste la vida y lo mas importante, que cometiste errores, te levantaste y luchaste por lo que querías. 

En resumen, lo importante de la vida no es el plan, sino como vivimos la vida a diario. Disfrutando tu trabajo,  amando a tus seres queridos, llorando, riendo, gozando y sobretodo, viviendo el momento...

martes, 9 de octubre de 2012

el Beso...

Cuando observamos la obra de Gustav Klimt llamada "el Beso", podemos deleitarnos con una obra maestra en la cual apreciamos la fortaleza del hombre que utiliza para poseer a la mujer amada, cuyo rostro y lenguaje corporal expresan bellamente como sucumbe ante un beso.

Pero no importa si es un acto de posesión del hombre sobre la mujer; la eterna dominación y un claro ejemplo de nuestra sociedad falocentrica. Sino mas bien el estereotipo de amor transmitido de generación en generación, en el cual la mujer es el medio por el cual el hombre expresa su pasión y admiración por el amor.

Es interesante tambien admirar la delicadeza de la mujer en tonos claros y exsaltada con tonos calidos de su vestimenta. En cambio el hombre, con sus manos rudas y complexión fuerte, se muestra como un desconocido, pudiendo ser hasta la misma persona que esta admirando el cuadro.

Si nos remontamos al simbolismo que utilizo el artista, podemos encotrar en la obra que Apolo esta besando a la ninfa Dafne, mientras esta se convierte en Laurel. Pero mas alla del simbolismo utilizado por este artista modernista, podriamos remontarnos mas atras para poder saber el origen del beso.

El origen del beso se remonta tanto años atras como los mismos inicios del hombre. Existen estudios que hablan de que el beso se remonta hasta los mismos años del hombre de Cromagnon, el cual masticaba la comida que daba a su cria de boca a boca. Pero no existe registro cierto. Pero si podemos, en el caso del Homo Sapiens, tener una referencia que data del 2,500 a.C. en el templo Khajuraho, en la India, donde estan plazmados en las paredes los besos.

 

viernes, 5 de octubre de 2012

al Sur de la Frontera...



La migración de las aves se refiere a los viajes estacionales emprendidos por especies de aves que son denominadas nómadas. Cuando hablamos de nómadas también podemos hablar que existen especies residentes, las cuales no migran. Esto lo podemos contrastar con el sedentarismo del hombre, el cual gracias a su habilidad de adaptar su medio ambiente, ha generado los condiciones necesarias para sobrevivir a los cambios climáticos, la disponibilidad de alimento y los cambios en su entorno. Por el lado de las aves u otros seres migratorios, se ven obligados cada año o temporada a realizar dicha migración pues carecen de las habilidades de adaptación para soportar en este caso un medio ambiente hostil.

Realmente es un espectáculo maravilloso ver las aves surcar los cielos, mas aun cuando los atardeceres son especialmente espectaculares, llenos de colores rojos, naranjas, azules y con nubes que inspiraron seguramente aquellos cuadros de Monet.

El otoño es para mi la mejor época del año, con su frió delicado, suficiente para deleitarnos con el sol cálido de la mañana y los atardeceres melancólicos. Es también cuando las plantes tienen su ultimo esplendor antes de mudar sus hojas dejándolas desnudas durante el invierno. Es cuando los sabores de la tierra afloran para formar parte de los olores y texturas que son exaltados en la belleza de un altar con el cual veneramos a nuestros muertos.

Si volvemos años atrás, no podría decir con exactitud, grandes civilizaciones eran nómadas y viajaban en busca de condiciones optimas para preservar la vida de su comunidad. A comparación de aves como los patos, gansos o cisnes, que son aves de migraciones de largas distancias, el hombre no puede hacer de este un modo de vida que le permita sobrevivir. Es por esto que como parte evolutiva hemos logrado adaptar nuestro ambiente, pues no hemos sido capaces de evolucionar como los osos para crear un pelaje permeable y térmico que nos de una ventaja ante el frió implacable del invierno.

Si lo vemos desde la parte física, es un éxito para el ser humano, pero que pasa con la psiquis. Muchas personas en países de la fría Escandinavia suelen morir o escogen el suicidio pues la soledad es devastadora. Tal vez hemos podido preservar el cuerpo pero la mente es una variable que aun no hemos podido adaptar.

¿Que pasaría si en este caso el ser humano pudiera regresar a ese instinto primitivo?, ¿Que seria de la gente que tiene poca capacidad de adaptación?, ¿Podríamos convertirnos en aves migratorias y así hacer esta vida mas llevadera?

Hay una frase en la biblia, no que sea fanático pero tengo que admitir que es un libro que se presta a muchas interpretaciones, esta es del Libro de Job (39:26) y dice así: 

"¿Es por tu inteligencia que se cubre de plumas el halcón y despliega sus alas hacia el sur?"

Al final solo me queda la reflexión que si somo seres evolutivos, partimos de una aceptación de nuestras limitaciones, lo único que nos ata son nuestros propios miedos, nuestras culpas, nuestra falta de valor que nos nubla la mente y no nos deja aceptar una realidad contundente. Tal vez solo aves que perdimos la habilidad de volar, tal vez es necesario desgarrar nuestra piel humana y dejar que las plumas afloren, tal vez es hora de migrar a un lugar donde seamos felices, donde tengamos una segunda oportunidad de ser lo que queremos y aceptar nuestra naturaleza para volar libres por los cielos...

lunes, 24 de septiembre de 2012

el Instructivo...

Las palabras redundan en los pensamientos que llevan tu nombre que por encargo del destino que me ha jugado nuevamente una amarga jugarreta. Pero mas allá de señalas culpables y seguir ahogando tus recuerdos en lagrimas, creo que ante todo puedo decir que me enseñaste bien a amarte pero nunca me dijiste como dejar de hacerlo ahora que no te tengo.

Estoy seguro que existe un método para enamorarse. Aunque mucha gente se mienta y siga creyendo en la informalidad del amor y me refiero a lo impredecible de las circunstancias que hacen que uno caiga rendido a lo pies de una persona. Pero no es necesario abundar en el tema, pero un claro ejemplo lo es el don del Casanova y el encanto de la femme fatale Matahari. Es por esto que en los juegos de la seducción el experto se hace en la practica, pues Matahari no nació siendo una mujer de medio oriente y Casanova no era un tipo muy atractivo.

Entonces la impresión que genera  el enamoramiento es que se desarrolla como un método y es aquí donde profundizamos en la siguiente idea; si existe un método para enamorar, debería de existir un método para des-enamorar. Pero para pena de muchos, no lo existe.

Esta necesidad tal vez no tenga mucho sentido pues partimos de la idea de que todos los seres somos desean enamorarse como fin ultimo, ademas de que somos diferentes y por ende nos enamoramos de formas etéreas. Entonces si la practica hace al casanova, debería de existir una contra-practica que nos ayude a olvidar mas rápido. 

He leído y escuchado un tanto mas, que mucha gente suele alejarse y adquiere un sin fin de actividades para dejar que poco a poco el tiempo aligere los pensamientos que muchas veces terminan siendo como muros de un laberinto, no conducen mas que al mismo lugar, mas que tu recuerdo. 

El duelo por una parte figura como una palabra muy extensa para un propósito más definido. Pero volvemos a lo mismo, si estamos en un combate o duelo, debería de existir un técnica, algo así como una arte marcial o un desarrollo tecnológico que nos de una ventaja a favor para nuestro susodicho método.

Si las personas nos enamoramos por ciertos patrones de conducta que están predeterminados en nuestra psiquis, pudiéramos definir mediante una introspección los patrones de conducta con los cuales nos enamoramos y así formular la contra propuesta al enamoramiento.

En mi experiencia he visto que la gente a raíz de sus malas experiencias pierde la esencia o la fe en el amor. Aunque al final solo prolongamos pues es inevitable, ya que esta en nuestra genética y en la configuración social, el creer en el amor como fin máximo. Imaginen las noches que desperdiciaron miles de personas y cuyas historias de amor fueron contadas de generación en generación para que formaran una cosmovisión que perdurara y moldeara la fe humana, solo para que un día por un capricho mio les digamos que todo fue en vano.

Al final el amor es un acto individual de fe. Hay personas que morirían por su ideal de amor y otras tantas el elegirían el camino del duelo. No se pretende juzgar el valor del amor; pues no una persona que haya esperado toda su vida es mas valioso que una que haya decidido huir y salvar su corazón. Al final el amor es un creencia individual y no un acto colectivo. Tal vez es por esto que a cientos y cientos de años, no exista un instructivo con el método para olvidar...

viernes, 14 de septiembre de 2012

1975

Tal vez no recuerdo ya muy bien los detalles exactos, pero fue hace mucho tiempo, a pesar de eso mantengo con gran aprecio tu recuerdo y lo reguardo en una pequeña caja, que cada vez que me siento nostálgico, saco de su destierro, la desempolvo y repaso una tras otra vez aquel dulce verano en Roma.

Había dejado atrás el verano de mi natal Chicago. Mis estudios universitarios y el fin de la guerra en Vietnam me tenían mas que fastidiados. Necesitaba escapar de mi rutina y de este circo mediático que tenia sometida a la sociedad por el regreso de las tropas a casa.

La verdad no pensé mucho. Tenia siempre presente la idea de un lugar donde el romance estuviera expresado a flor de piel en su día a día. Por eso elegí Roma, el país del romance, de la teatralidad y de la buena comida.

No fue difícil encontrar una aerolínea que volara a Europa, lo difícil controlar los nervios y no caer en sicosis después de haber visto la película protagonizada por Charlton Heston and Karen Black, llamada Aeropuerto 1975. Pero no quiero abundar en el tema ni los detalles de un vuelo tranquilo en el que una turbulencia no paso a mayores.

Siempre recordare con gran curiosidad la moda tan curiosa de esa época. Tal vez era mi juventud pero hoy en día me da un poco de risa cuando veo aquellas fotos donde los hombres usaban los pantalones rectos y las camisas con solapas grandes, ademas de los colores tan extravagantes. 

De mi llegada a Roma no recuerdo mucho, tampoco algún detalle curioso del taxi que me llevo a mi hotel o donde quedaba. Lo que si recuerdo es la emoción que inundaba mi ser al sentir que estaba por fin en una de las ciudad mas cosmopolitas y románticas del mundo.

Que les puedo decir del romanticismo, tal vez muchas cosas que leí en mis noches de estudio en la biblioteca del colegio. Hacia un pequeño descanso para aclarar la mente tras estar estudiando horas y horas de derecho, que para mi era lo mismo, mas bien era la imposición y tradición de una familia de prestigiados y exitosos abogados.

Recuerdo bien que antes de partir, mi nana me dio el número de una conocida que tenia en Roma, la cual me dijo que si llegara a necesitar algo, me comunicara con ella. Creo fueron grandes amigas durante la gran guerra. Fue una de esas enfermeras que sirvió en el ejercito y se conocieron durante la estancia del ejercito americano en Italia.

Tras dormir un día entero a causa del cambio de horario. Me dispuse a salir a recorrer las calles románticas de Roma. Pero mi primera impresión al tomar la calle por sorpresa fue que casi muero atropellado por una motociclista en vespa. Fue algun desagradable pues la dulce y bella imagen de película de Roman Holiday se desvaneció a causa de un ruidoso y mal encarado sujeto. 

Ante el caos, lo primero que me vino a la mente fue llamar Roxanna, la amiga de nana y pedir referencias. Pero mas bien necesitaba hacer un lazo con alguna persona en tan lejano y desconocido lugar. Me contesto una vos joven, pero no puede articular ni una frase mas que un frió "Ciao". Creo que fue suficiente y culpa de mi mala pronunciación que la joven me interrumpió para llamar a su abuela que se encontraba en la lejanía. 

Luego tras unos minutos de espera, interrumpió el silencio una vos entrada en edad pero amigable. Rápidamente pude comunicarme y tras platicarle mi experiencia, me comento que hablaría con su nieta para que me sirviera de guía, así tendría alguien con quien practicas el Ingles y la mantendría ocupada durante el día. Por ultimo se despidió y me comento que llamara mañana.

Esa noche no pude conciliar el sueño y creo que el sentimiento de intranquilidad hizo que olvidara los detalles de la llamada al otro día, pero si recuerdo la cita; era en la fuente que esta frente al famoso Pantheon a las 11am.

Ese mismo día salí corriendo a mi cita, sin antes haber tomado lo primero que encontré de mi maleta, pues ya estaba sobre el tiempo y no quería causar una mal impresión llegando tarde. A pesar de eso llegue puntual, aunque no recuerdo las calles que recorrí, pero en mi hay un cierto recuerdo que me dice que tuve que pedir indicaciones y casi estoy seguro que me perdí un par de veces.

Los minutos pasaron, la gente desfilaba y la inquietud me hacia presa de la inservidumbre de no poder saber si reconocería tu rostro o tendría que pedir disculpas a alguna persona por tomarla por tu.

Muchas veces creo que me sorprendió que no me hubiera ido, hasta hace poco por menos de 5 minutos ya me hubiera ido furioso del lugar, definitivamente aquellos eran otros tiempos.

Me tomaste por sorpresa, yo alucinado con el vuelo de una peculiar parvada aves que surcaban el cielo como si fueran una sombra que danza en el aire. Me tomaste del hombre y con su dulces voz pronunciaste mi nombre; "Wally". Tu voz era como aquel sonido mudo que imaginabas tendría la voz mal dobladas del poco cine Italiano que proyectaban en los cinemas de mi lejano país.

Al voltearme, me encontré con un par de ojos verdes y cuya mirada me dejo helado. Lo fácil fue que tomaste la iniciativa ante mi asombro. A pesar de tu rápido y casi perfecto Ingles, todavía arrastrabas un cierto acento Italiano. Me preguntaste que si tomábamos un café en aquellas mesas de la esquina y tan solo pude acentuar con la cabeza.

Una vez sentados, curiosamente no había aun tu nombre y fue lo primero que pude decir con claridad que saliera de mi aun tartamudiante boca. Me respondiste con toda seguridad, tu nombre era "Roberta".

Mucha gente recuerda momentos, otras sentimientos, yo en mi caso me gusta hacer una mezcla de todo, entre aromas, sabores, imágenes, sentimientos y contextos, los cuales hacer para mi una película que me permite proyectar una y otra vez en mi mente.

Recuerdo bien el sabor del café expreso que pedí, entre mezclado con el dulce pero sutil olor de tu fragancia a lilas y el fuerte aroma del pan recién horneado de la panadería de la esquina contigua. A pesar de esto y mi notoria timidez, miraba de reojo para observarte y admirar tu figura.

CONTINUARA.....

viernes, 7 de septiembre de 2012

A orilla del Río Danubio, me senté y llore...

Lo recuerdo bien, era finales de año y la resaca del año viejo quedaba atrás mientras el frió contundente de Enero me invocaba que aun quedaba mucho antes de la dulce primavera aquí en Budapest. Para no quedarme atrás sin hacer nada y dejar pasar las valiosas horas de sol de invierno, tome la calle por asalto.

Aunque mi paso reflejaba cierta levedad, en mis ojos se podía ver destellos de nostalgia mezclados con tristeza. Sin darme cuenta llegue a orillas del rió Danubio y a mi mente le lleno la tranquilidad con que el agua fluye río abajo y contundentemente nunca vuelve atrás. 




Sin haber percatado antes de mi llegada, a mi lado se encontraba una mujer de edad avanzada, pues pude husmear rápidamente con una mirada perdida para no incomodar con mi falta de cortesía. Transcurrió el tiempo y no pude evitar que de mi boca saltaran las siguientes palabras como si tuvieran voluntad propia, "the river is never the same, so calm and strong, never goes back". Sin esperar una respuesta, la señora volteo y me miro con sus ojos grises, para luego decirme que parecía un hombre que había perdido algo y que tenia miedo de seguir adelante. Me quede sin palabras, quise replicar pero de mi no salían palabras. Ella siguió hablando y me dijo que sabia una historia que tal vez me podía ayudar, la cual dice así: 

Hace mucho tiempo, los pobladores de Hungría vinieron de los remotos montes Urales, territorio inhóspito de la siembre dormida Siberia. Estos territorios eran habitados por nativos nómadas llamados Masni. Antes de su éxodo, vivían de la naturaleza, venerando a la tierra y respetando a los animales místicos que habitan en estos montes sagrados.

Cuando era pequeña, mi madre me contaba antes de dormir una historia de aquellos espiritus sagrados que habitan junto con nosotros el mundo cuando este estaba unido en sus tres niveles; cielo, tierra y infierno.


En los bosques vivían el clan de los lobos, espíritus de nobleza, fraternidad y coraje. En las blancas praderas vivían el clan de los conejos, seres de increíble pureza, alegría y compasión. Por ultimo en las montañas habitaban los cuervos, espíritus que representaban la inteligencia, la pasión y la libertad del mundo.


Antes de que la humanidad tuviera recuerdo alguno, nuestro universo dependía de un fino equilibrio místico que era mantenido y renovado cada solsticio de verano. Durante esta celebración, era el único momento en el cual estos espíritus sagrados dejaban su forma animal y ofrecían un ofrenda a cambio de mantener el equilibrio entre todas las cosa vivientes.


Año con año, temporada tras temporada, los viejos espíritus y representantes de cada clan, en el solsticio de invierno, cuando el sol esta mas alejado de la tierra, el consejo delibera y escoge a un representante de cada clan para ofrecerse una ofrenda. Como parte del clan de los lobos se designo a un joven lobo inexperto, para el clan de los conejos a una pura de blanco pelaje y para el clan de los cuervos a un viejo veterano de gran sabiduría. Una vez informado cada uno de los seleccionados sobre su designación, debían de buscar muy dentro de ellos cual seria su ofrenda. La única condición que existía era que no podría conocerse o convivir antes de la ceremonia, por lo que debían de permanecer alejados de todo contacto entre ellos.


Adentrado en el bosque, el joven lobo pasaba su tiempo recorriendo el bosque y gustaba de recorrer la linea que divide su territorio con el de la pradera, donde vivía el clan conejo. Cierto día, en su andar, se detuvo al borde del bosque para contemplar el atardecer. De repente no pudo evitar ver a lo lejos un cuerpo cubierto por un pelaje blanco, su movimiento era ligero, como el fluir del viento y su delicadeza como la blanca nieve que cae en un día de invierno.


El joven loco en un instante pudo sentir como su corazón se agitaba, como su mirada se volvía uno con el movimiento del conejo y casi sentir como corría a su lado como el viento la imaginación. Su nombre era Asor-a y por un por un momento sintió que alguien la miraba al limite del bosque. Sin temor alguno Asor-a se acerco y pregunto el nombre del lobo, quien permanecía en las sombras, salio de ellas y el respondió temerosamente llamarse Hefe-soj, para luego desvanecerse con la noche.


Esta dinámica se repitió durante días, meses, pero era la timidez del lobo que impedía que cruzara los limites de su territorio. A pesar de esto, poco a poco se creaba un lazo entre aquellos espíritus. Compartían tan solo un pequeño instante pero parecía que habían esta juntos toda la eternidad. No era el hecho que supieran todo de ellos, sino que el instante que se veían a los ojos, su alma se entregaba desnuda a la belleza del momento.



Sin darse cuenta, en la lejanía del cielo sin que ellos pudieran percatarse, Rebor-t, el elegido del clan de los cuervos se volvía testigo silencioso de aquella relación indebida. Victima de la inteligencia y segado por la envidia, el cuervo maquino un plan para evitar esta profana relación a fin de mantener el equilibro de todas la cosas conocidas hasta ahora.

Llego el día de la ceremonia. Todo estaba preparado y conforme los miembros de los clanes se reunión al rededor del fuego de los dioses en el árbol de la vida. Una vez todos reunidos, inicio el ritual de ofrenda, donde cada representante de los diversos clanes presento a cada uno de su elegido. El primero en realizar su ofrenda fue el lobo. Este ofreció un ornato hecho de flores salvajes que se encuentran en el bosque. Luego le toco al cuervo, quien ofreció un arreglo de frutas y hojas que solo crecen en lo alto de los arboles. Por ultimo tenia que hacer su ofrenda la coneja, pero antes de que pudiera lanzar su ofrenda al fuego le interrumpió el cuervo la ceremonia y exclamo en contundencia las palabras acusadoras que condenaban la traición cometida por Asor-a. 


Rápidamente el miedo invadió a los miembros del clan y para evitar la ira de los dioses estos exigieron   en tono contundente el sacrificio de la traidora en el fuego del los dioses. Antes de que pudieran hacer algo, Asor-a huyo del lugar y ante la confusión todos los participantes estos salieron en busca de la traidora.


El lobo que amaba a Asor-a, sabia que encontraría a Asor-a en aquel lugar cerca de la luna donde día con día pasaban las noches juntos. Antes de que cualquier otro llegara, el lobo encontró a Asor-a y le dijo que no temiera, que tenia un plan y le pidió que esperara por el tras la luna que se une con los montes Urales.


Antes de que cualquiera pudiera percatarse de la situación y en medio del alboroto, el lobo regreso con una bolsa ensangrentada donde en vos entre cortada reclamo haber capturado a Asor-a. Para que nadie sospechara del engaño, el lobo se adelanto a tirar la bolsa al fuego y que este la consumiera. Instantes después el lobo cayo desfallecido, pues dentro de la bolsa se encontraba su corazón. 


Desde lo alto de las estrellas, los dioses observaban atentamente la situación y al ver aquel sacrificio en nombre de algo puro, decidieron castigar la soberbia de los espíritus del bosque. Así que lanzaron un conjuro que separo los cielos de la tierra y mando al invierno a las entrañas de la misma. Luego cada espíritu fue despojado de su condición y desterrados a la tierra para vivir como seres mortales. Por ultimo cada don fue depositado en una urna de barro de donde nació el hombre.


mariacandelaria: mOOnOculta tras la luna quedo a salvo Asor-a y a Hefe-soj se le concedió la vida eterna como espíritu para recorrer la tierra en forma humana y llevar consigo su historia de amor y sacrificio. Se dice que este espíritu recuerda con nostalgia el amor por Asor-a y espera pacientemente que el hombre utilice los dos que se le concedieron y  vuelva a unir, mediante la bondad y el amor, el cielo con la tierra y así volver a ver a su amada.

No pude evitar sentir la nostalgia recorrer mi cuerpo y antes de que pudiera decir algo, cuando voltie a ver a mi acompañante me percate que ya no estaba. Hoy todavía recuerdo esta historia y la aprecio como uno de mis mayores tesoros....


viernes, 31 de agosto de 2012

el ave de pecho rojo y alas negras...

El Churrinche o pájaro corazón rojo, es un ave migratoria perteneciente a la familia Tyrannidea. Esta ave la podemos encontrar desde la misma Argentina, Chile, Colombia, hasta México, Estados Unidos y Canadá.

Existen leyendas que hablan del origen místico de esta tan inusual ave. A mi me gusta un relato tehuelche, el cual narra la historia del indio Ulian que al tratar de convencer al Churrinche gris de que este era bello por tan solo ser una criatura viviente. Tras intentarlo una y otra vez, el indo fue raptado por un gran ogro que le tenia envidia y le encerró en una cueva, pero fue la valentía del Churrinche que ayudo a que fuera liberado de las garras del malvado ogro. Para fortuna del Churrinche, este acto de valentia le costo que el ogro le clavara una espina en su pecho y por la cual broto la sangre manchando su cuerpo, pero fue el indio Ulian que lo salvo tras curarlo de una inevitable muerte. Así fue como obtuvo el Churrinche el color rojo de su pecho.

La primera vez que aviste al corazón rojo fue un día caminando por la campiña, me llamo la atención su peculiar serenidad con la que posaba en una de las ramas lejanas de la copa de un pino. Nunca creído en las casualidades pero esa no fue la ultima vez que nos vimos, siempre aparecía de la nada parada en un poste, en un cable de luz o en un árbol seco y así como así desaparecía misteriosamente.

La intriga empezó a crear cierto culto al misterio que rodeaba sus misteriosas apariciones. Lo mas interesante de todo es que estoy casi seguro que a pesar de estar acompañado de alguien, era yo el único que me percataba de tu presencia. No era solo en un solo lugar, sino mas bien aparecías en diferentes estaciones y no digamos hasta parajes distantes. 

No puedo olvidar tu fisonomía, en mi mente esta grabada como una fotografía. Recuerdo bien tu pecho pequeño rojo como la sangre, tus alas costas negras como la noche mas oscura y  una cabeza redonda con un par de ojos curiosos.

Un día nublado de verano, mientras paseaba por un prado verde resultado de la temporada de lluvia. Observando el cielo no pude evitar sentir que algo golpeo repentinamente mi espalda. Me di vuelta rápidamente y te vi en el suelo revolotear tratando de huir de algo. Te tome en mis manos y pude sentir como tu corazón latía rápidamente. Lo primero que pensé es que estabas herida y te lleve rápidamente a mi casa.

En el camino me percate que un ave negra seguía en las alturas detenidamente mis pasos. Una vez en casa te  guarde en una caja de zapatos y salí a buscar una jaula viaja que guardaba mi abuela desde hace varios años. Tras inspeccionarte y ver que no esta estaba en peligro tu vida, te puse dentro de la jaula junto a un pequeño nido que hice con alguna ropa vieja.

Puse agua cada mañana, llene un tapa de plástico con alpiste y lo pude cerca de ti para que pudieras comer. Día tras día, parecías estar mejorando y te notaba mas a gusto con mi presencia. No fue si no hasta la semana que te escuche cantar por primera vez y fue especial. Aunque te veía inquieta en la jaula, poco a poco emprendías pequeños vuelos de lado a lado.

Las semanas pasaron y cada día me despertabas con un dulce canto. Mientras el sol avanzaba por la mañana, te cambiaba el agua y ponía comida nueva en tu platito. Había veces que cortaba una manzana como lo hacia mi tía, quitándote toda la cascara y te daba la mitad, mientras sentado en el balcón disfrutaba del sereno de la noche.

Nunca me dí cuenta hasta hoy, pero un día dejaste de cantar. Ya no volabas de extremo a extremo. Lo único que hacías era permanecer metida en tu pequeño nido día y noche.Varias veces te lleve a un veterinario pensando lo peor, pero no fue hasta que un buen día me tope con una dulce señora que me contó que esas aves eran migratorias, que parte de su ciclo natural era migrar al sur durante el invierno.

Al regresar a casa no pude evitar que me apretara el pecho. Esa misma noche no pude dormir. Al otro día me levante con la angustia de dejarte ir libre y no volverte a ver. Ese mismo día me fui a trabajar echo un desastre. De vuelta a casa con la misma angustia, no pude evitar ver horrorizado que en la jaula ya no estabas mas, pues en mi descuido deje abierta la puesta de la jaula y así escapaste.

La tristeza inundo mi corazón, la sola idea de perderte y no volver a verte mi volvía loco. Todas los noches dejaba la puerta abierta esperando regreso. Mis noches nunca fueron tan frías y mis mañanas tan insípidas.

 Así vino el invierno, llego la primavera y el verano. No pude evitar ir por las tardes después del trabajo al lugar donde te encontré esperando volver a verte. Pero así pasaron nuevamente las estaciones y los años.

Un día me pareció verte parada en una rama de un árbol, pero muchas veces fui presa de mi nostalgia por volver a verte. Ese día llore lagrimas rojas en mi almohada.

Hoy todavía te recuerdo con tristeza, pero como dicen; deja ir al amor y si regresa, es que fue tuyo. Aun sigo esperando tu regreso...

jueves, 30 de agosto de 2012

el Holocausto de un Amor...

Existe una guerra entre tu y yo, donde la diplomacia a perdido todo valor conciliatorio, donde la esperanza a dado su ultimo suspiro antes de morir desconsolada.

Existe un conflicto entre nosotros, donde los perpetradores fueron el ego y el miedo, donde las armas de destrucción masiva fueron mi soberbia y tu indiferencia.

En medio de este holocausto personal, secuestramos al corazón, torturamos a la razón y corrompimos el alma, siendo las únicas victimas el brillo en tus ojos, el fuego en tus labios y la felicidad que radicaba en tus sueños.

Al final, ya no importa si te declaro vencedora, ya de nada sirve cualquier intento de amnistía internacional por refugiarme. Cualquier tregua no duraría ni un minuto, pues muy en el fondo no es un conflicto de incompatibilidad de razas, religión, estatus social, creencias o costumbres, es que mas bien; que nunca fuiste mía...

el Cinturón de Orión

La verdad nunca he sido muy atento y menos de pequeño. Pero a pesar de mi falta de atención a los detalles, siempre tenido cierto interés por pequeños detalles que a la larga se han vuelto parte de mis recuerdos.

Mi fascinación por estos eventos constantes y repetitivos me han llevado a tener cierto culto a ellos. En este caso y muy particular esta la constelación de Oríón o mas especifico las tres estrellas que forma su cinturón.

No recuerdo bien cuando fue que me percate por primera vez de su existencia, tal vez alguna noche de verano cuando pasaba las horas mirando el cielo de la noche o algún instante mientras esperaba el autobús que me llevaría vuelta a casa.

A pesar de todo, esta constelación es para mi uno de los recuerdo que atesoro con gran aprecio. No se si sea porque la he visto de cabeza, horizontal o vertical. La he gozado en tardes lluviosas, en un amanecer frío o en una calurosa noche de verano. La he admirado reflejada en ríos, lagos, mares y miradas. La he contemplado de cerca en la oscuridad penetrante en las montañas o visiblemente lejana en un cielo rojizo de alguna metrópolis moderna. La he saludado fugazmente mientras se queda atrás durante un viaje en tren o  firme en el cielo me ha acompañado en una banca cubierta de nieve. Al final, sin pretexto alguno, me ha acompañado en las buenas y en las malas.

Sin embargo, no se mucho de ellas, pero existen varias tradiciones que describen el origen y vida de este ser mitológico. Su origen se remonta a la antigua Grecia. La creencia mas aceptada de su origen se atribuye a Zeus, Poseidon y Hermes, siendo este su bastago. Pero a pesar de tener o no un origen divino, su vida es la que mas me a llamado la atención.

Cuenta la historia que Orión era un cazador y cayo enamorado de Artemisa, la cual era hermana gemelo de Apolo. Para no hacer la historia larga, Apolo tuvo celos del amor que sentía su bella hermana por aquel cazador. Haciendo uso de su astucia, Apolo reto a su hermana a clavar la flecha en el primer animal que viera a lo lejos y efectivamente Artemisa así lo hizo. Sintiéndose victoriosa fue a verificar su puntería, pero para su desdicha encontró con tristeza que había acertado en el corazón y quitado la vida a su amado Orión. 

Es triste esta historia, pero a pesar de que fue inventada o no por el hombre hace miles de años, sigue teniendo vigencia en las miles de historias de amor de la actualidad. Creo que al final solo queda aprender de Artemisa, tratar de no ser engañada por el propio ego y evitar así dar muerte al amor que sentimos por alguien...

Y con la lluvia vino el viento que se llevo las cenizas del recuerdo...

Ayer por la tarde, vi en el horizonte que el cielo esta cubierto por nubarrones grisáceos que amenazaban con desencadenar un fuerte chubasco sobre la ciudad Ante tal inusual expresión de la naturaleza, no pude evitar que de mi surgiera la necesidad imperante de desnudar las calles desiertas que se presentaban frente a mi. Candado y extasiado por la perfecta imperfección de tu arquitectura mestiza, desee detenerme en aquel callejón que une los caminos que inevitablemente me llevan a tu recuerdo fugaz. Parado frete a tu puerta, espere a que cayera las primeras gotas de lluvia sobre mi. Esperare a que recorriera mi rostro y lavara las lagrimas de mis ojos. Poco a como sentí como el frió apagara el fuego que dentro de mi existía. Así tuve valor para abrir los ojos y ver en el horizonte salir la luna que desde hace mucho me atormenta con el recuerdo de tu partida. Al final recobre la cordura, me di la vuelta y deje tras de mi tu recuerdo deslavado y gastado por la lluvia de mis lagrimas... A veces paso de nuevo y me da lastima que con el tiempo mis recuerdos en cenizas se las lleve el viento.

sábado, 25 de agosto de 2012

De camino a casa...

Hoy me levante con la angustia y premura de no llegar puntual a nuestro encuentro. Dejo a un lado lo dulces sueños y recuerdo en mi almohada para cuando regrese. Tomo del primer cajón un atuendo modesto y me preparo para tomar la calle por asalto. Antes de salir me tomo un tintico y me despido dulcemente de Cleopatra.

Una vez por tus largas calles, me percato por primera vez lo robustas y anchas que son, no puedo evitar sentir mi corazón latir pues mientras mas las recorro, mas me enloquece la simetría y perfección con que fueron hechas. 

Paro por un momento para tomar una fresca bocanada de aire, alzo la mirada y diviso a lo lejos las callejuelas que llevan a tu casa. Paso de largo y llego hasta una explanada, donde me detengo un momento a contemplar la dulce vista y tomo un sorbo del agua de aquella fuente que adorna con delicadeza la sobriedad de tus palacios. 

Después de saciar mi sed, recobro la fuerza y continuo mi andar de pies. A lo lejos diviso tus dos hermosas montañas y las veredas que llevan a la cima. Después de perderme un y otra vez por tu campiña, llego a la cima para contemplar la hermosa vista del valle que se fusiona perfectamente con el cielo oscuro de la noche, donde iluminan a mi corazón un par de estrellas fugaces que me miran dulcemente desde las alturas.

Pasando la cima existe un árbol blanco, con un tronco firme y delicado de donde nacen los frutos mas exquisitos que allá probado. Tomo con la mano el único que encuentro, me percato lo maduro que es, lo acaricio con mis dedos una y otra vez. Lo muerdo y bebo de él, su suave néctar sabor a miel.

Me percato que a iniciado la lluvia, tomo rápidamente un atajo para descender por tus firmes montañas. Paso nuevamente por tu explanada y tomo las callejuelas que me llevan a la puerta de tu casa que esta custodiado por aquel jardín hermosa de rosas negras. 

Suspiro para contener el dulce aroma que me embriaga mis mas dulces recuerdo. Toco dulcemente el timbre  varias veces antes de traspasar suavemente por la puerta. Al final del corredor que conduce a tu recamara, te encuentras tú, esperándome con los brazos abiertos y yo caigo desfallecido todo mojado en tu cama blanca.

Después de rodearme con tus cálido cuerpo, recorro con mi dedos mi cabello para descubrir tu oído y susurro delicadamente tu nombre antes de desvanecerme por el cansancio y dormir eternamente...